El Ceregumil es un jarabe que inventó un farmacéutico granadino, llamado Bernabé Fernández, allá por 1907. En un principio este tónico natural elaborado a base de legumbres y cereales, nació con el propósito de complementar la deficiente alimentación de la población de aquellos años. Ya se sabe que, a principios de siglo, la gente tenía la mala costumbre de morirse por cualquier cosa: no existía la penicilina ni ningún otro tipo de antibiótico y la higiene era un concepto que no estaba reservado ni siquiera a las clases más altas, a las que le cantaba el alerón como a cualquiera.
En España, en 1907, reinaba Alfonso XIII y obtuvo la victoria en las elecciones el conservador Antonio Maura. En Cataluña los dos principales partidos eran Solidaridat Catalana (con el conservador y nacionalista catalán Cambó a la cabeza) y Unión Republicana (liderado por el, en aquel entonces izquierdista y republicano, Lerroux). Pues bien... el partido de Cambó ganó en Cataluña. Y se lió una buena en 1909.
Resulta que en 1904 Inglaterra y Francia decidieron repartir el bacalao de las colonias del norte de África y sur de Europa (no olvidamos Gibraltar) y le encomendaron al Reino de España la misión de ayudar a Marruecos a salir de su miseria. Pero claro, los moros y los españoles nunca nos hemos llevado demasiado bien. Y nos liamos a tiros.
En 1909, mientras que unos obreros españoles trabajan en la construcción de un ferrocarril en Melilla, unos moritos decidieron atacarles. Y claro, al presidente Maura se le hincharon las narices y comenzó a demostrar a aquellos desagradecidos quién mandaba allí. Y comenzó la guerra de Marruecos.
Y en Barcelona, donde por aquel entonces vivía Rafael Bardem, ínclito abuelo del capullo con piernas Javier Bardem, pues comenzaron a darse muestras de repulsa a la violencia, gritos de "No a la Guerra" y demás mandangas...
¿Qué pasó? Que los obreros fueron movilizados por los "pacifistas" alegando que aquellos que iban a morir en Marruecos eran trabajadores como ellos... y soldados de reemplazo... y que a eso no había derecho. Y patatín y patatán... se lió la gorda: lo que se ha dado en llamar "La Semana Trágica de Barcelona"
El lunes había huelga (creo que ASAJA aún no existía) porque a los obreros se les trataba mal y se les enviaba a la guerra. El martes el ánimo ya se caldeó más y comenzaron a acusar a la Iglesia Católica y ya se empezaron a quemar iglesias, conventos y colegios. Los obreros pacifistas desenterraban los cuerpos de las monjas en los cementerios de los conventos y bailaban con ellos, a modo de burla. Y así toda la semanita, mientras el ejército y las fuerzas y cuerpos de seguridad trataban de acabar con la revuelta.
¿Y después? Pues nada, lo de siempre en este país: una "brutal" represión. Y aquí comienza la memoria histórica...
Porque unos años más tarde se volvió a repetir el asunto (voy a obviar el cuanto menos curioso advenimiento de la II República y el resultado de las elecciones de 1936). Tras las elecciones de 1933, el partido más votado, la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) hubo de formar gobierno con el Partido Radical del controvertido Lerroux. El Presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, que siempre trataba de quedar bien con todos, formaba y desmontaba gobiernos. Y las izquierdas (especialmente el PSOE) que estaban un poco molestos con el hecho de haber perdido las elecciones, comenzaron a berrear la necesidad de repetirlas. Como el caso es que lo de hacer y deshacer gobiernos es una cosa no demasiado operativa pero legal, pues el Presidente Alcalá-Zamora les hizo justito caso. Y como de costumbre, en aras de la paz, la libertad, la fraternidad, la justicia social, el bien de la humanidad y otras zarandajas, pues los izquierdosos se liaron la manta a la cabeza:
- En Cataluña, el miserable Companys de Esquerra Republicana de Catalunya, se proclamó el Estado Catalán. El gobierno central reaccionó rápidamente y el ejército detuvo la locura, anulando el estatuto de Autonomía Catalán.
-En Asturias, la CNT, la UGT, el PSOE asturiano, el PCE y otros tristes, como el BOC (Bloque Obrero Campesino) la liaron más gorda. Porque en Asturias hay muchas minas y muchos mineros. Y estos últimos tienen dinamita; que normalmente usan para trabajar, oye, pero que si les da por hacer otra cosa (como vendérsela a terroristas o algo) pues pueden hacer daño. Y así fue, que se liaron a tiros con la Guardia Civil, con las iglesias y con todo aquel que se opusiera al paraíso de libertad que se acababa de proclamar: la República Socialista Asturiana. Durante un par de semanas allí la cosa estuvo muy, pero que muy tensa. Pero al final el ejército consiguió hacerse con el control y devolver la situación a la legalidad republicana. Curiosamente uno de los artífices de este hito fue el General Franco, que después hubo de rebelarse contra esa misma legalidad, por motivos distintos.
La memoria es lo que tiene... que nos puede fallar a veces y que conviene no perderla. El Ceregumil, con su aporte adicional de fósforo e hierro, nos puede ayudar. Lo que creo que no ayuda en absoluto a recuperar la memoria es limitarse a recordar sólo parte de ésta.
La Historia es interesante, a veces divertida, a veces todo lo contrario; en ocasiones nos llena de orgullo y de satisfacción. En otras, es amarga y hasta duele. Pero está ahí: la Historia es la Historia, y como decía aquél, el que no la conoce está condenado a repetirla.
Precisamente por eso creo que es importante conocer la Historia: pero desde la perspectiva que nos da el hecho de que todo aquello ha sucedido en el pasado, trabajando en el presente para que en el futuro no se repitan los acontecimientos dolorosos. Revisar la Historia siempre tiene algo de subjetividad, pues si no somos objetivos en el presente que vivimos... ¿cómo pretendemos serlo en algo que ni siquiera hemos experimentado?
Pero hay vilezas repugnantes. Una de ellas la llamada "Ley de Memoria Histórica" que pretende "reconocer y ampliar derechos en favor de quienes padecieron persecución o violencia, por razones políticas o ideológicas, durante la Guerra Civil y la Dictadura, promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal y familiar, y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir elementos de división entre los ciudadanos, todo ello con el fin de fomentar la cohesión y solidaridad entre las diversas generaciones de españoles en torno a los principios, valores y libertades constitucionales."
Esta iniciativa, que en principio es loable, presenta varios peros:
1.- ¿Por qué lo limitamos a la Guerra Civil y a la Dictadura? ¿no existía antes España? Que digo yo que antes también hubo personas que padecieron persecución o violencia por razones políticas o ideológicas (y hasta religiosas, que se les ha olvidado ponerlo) y que también tendrán derecho a ser "reparados" ¿no?
2.- Leyendo en detalle la Ley nos encontramos joyas como la que sigue (en referencia al Valle de los Caídos): "En ningún lugar del recinto podrán llevarse a cabo actos de naturaleza política ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas, o del franquismo". Que digo yo entonces que cuando aprueben esta Ley, prohibirán también las fiestas del PCE en Madrid, ¿no?
3.- Resulta que en el artículo 20 de la Ley se concede la nacionalidad española a los integrantes de las Brigadas Internacionales. Que digo yo que los integrantes de la Legión Cóndor que tan simpáticamente bombardearon nuestras tierras, o a tantos otros italianos que lucharon en el bando Nacional, tambíén les haría ilusión tener D.N.I. español, como si hubieran nacido en Calasparra.
Hay más peros, PERO no me apetece seguir enumerándolos. Por ir concluyendo sacaré las siguientes conclusiones:
1.- La Memoria Histórica es una basura que esconde el extraño objetivo de retorcer la Historia misma
2.- El que quiera saber, que sepa, pero que sepa de todo
3.- Tenemos problemas más acuciantes en la España actual que recordar ciertos trozos sueltos de nuestro pasado, empezando por la intención de crear un nuevo Estado Catalán, un nuevo Estado Vasco y no sé qué más sandeces.
Quizá, por conocer la historia, debamos estar condenados a repetirla. Quizá debiéramos suspender de inmediato los Estatutos de Autonomía que atentan contra la unidad de España. Quizá deberíamos preguntar a nuestros mayores, los que vivieron la Guerra Civil, si ahora se puede hacer algo para "repararlos". Quizá.
De momento me limito a recetar Ceregumil para todos. Y atreviéndome a hacer un poema, emulando al maestro Joaquín Sabina, termino:
