Como decía antes, afrentar a los enfermos no es de recibo. Sigamos con el ejemplo de los esquizofrénicos. En principio un esquizofrénico no es objetivo de crítica. Ahora, si ese enfermo agarra un puñal y se cepilla a alguien pues la cosa cambia. Y sí, su trastorno es atenuante, pero no justificante. A nadie se le ocurre decir "pobrecito, es que es esquizofrénico y claro, va en su naturaleza tratar de acabar con las voces que le persiguen. Si en el cumplimiento de su misión ha apiolado a dos o tres pues... hay que respetarle". ¿A que es una soplapollez en toda regla y deberíamos estar pidiendo la cárcel para el enfermo mental y el garrote vil para el que le defiende? Pues bien... sigamos adelante con el razonamiento.
Supongamos que un hatajo de memos (entre ellos varios esquizofrénicos reconocidos) comienzan a asociarse y a crear grupos de presión en los que se defienden tesis tales como:
- La esquizofrenia es algo natural inherente al ser humano: nadie elige ser esquizofrénico y, por lo tanto, no es responsabilidad de uno el serlo.
- Es conocido por todo el mundo (aunque realmente no sea así) y avalado por miles de estudios científicos (aunque éstos realmente no existan) que la esquizofrenia es algo que experimentan multitud de especies animales. De hecho, hay una especie de mosquito autóctona del Congo cuyos individuos son esquizofrénicos en un 3%. O sea, que la esquizofrenia no es una característica exclusiva del ser humano: la Creación así lo dice.
- La esquizofrenia no es rara. Al fin y al cabo, para catalogar algo de "raro" tienes que tener un elemento comparador. Luego tiene que existir la normalidad. ¿Se puede definir la normalidad? ¿a que no? Pues ea, ahí lo tienes. Si no existe la normalidad es que no hay nada "raro".
- La esquizofrenia no te limita para nada: que no te equivoquen.
- Vive orgulloso de tu esquizofrenia, y no la consideres una enfermedad, puesto que lo primero es asumir que TÚ eres esquizofrénico y luchar porque la gente te acepte tal y como eres.
Ahora suena raro... ¿verdad? Y hasta nos parece una mamarrachada. Pero mezclen estas aseveraciones con una educación deficiente en el caldero del postmodernismo y aviven el fuego con la mayor presencia mediática posible y con una contundente muestra de rigor pseudo-científico. Y dejen que se caliente... a fuego lento. Con el tiempo, la sociedad futura lo verá natural. No sólo eso, sino que si hubiera algún valiente que tratara de volver al tiempo en el que todo aquello parecía una barbaridad, sería tachado de retrógrado, corto de mente, estrecho de miras y de... ¡¡¡enfermo mental!!! Paradójico, ¿a que sí?
Pues bien, éste es el proceso que ha sufrido la aceptación en masa del trastorno de la homosexualidad en nuestros días. Hace unos años (tampoco tantos) comenzaron a crearse esos grupos de presión de maricas (lo que los cursis llaman el lobby gay). Y de todos ellos, las locas son los que más molestan. Porque si bien el colectivo homosexual sufrió durante siglos una represión no justificada ahora estas locas están pasándose de rosca.
Es cierto que la homosexualidad es un trastorno que no debe servir de justificación para la marginación. Todo aquel que discrimina a un homosexual por su mera condición de maricón merece todo mi desprecio. Y que conste que en estas líneas utilizo el término maricón sin ánimo de ofender (curioso en esta bitácora, pero rigurosamente cierto). Si empleo esa voz, es porque es la que me enseñaron cuando era pequeño. Y, sinceramente, voy a mostrar el mismo respeto por las personas llamándolas gais, gays, homosexuales, maricas, bujarrones, afeminados o lo que se os pueda ocurrir. Si quisiera ofender (y bien saben ustedes que es lo que me gusta) añadiría otro calificativo.
A lo que íbamos: el homosexual merece mi respeto tanto como un fontanero, un arquitecto, un ciego o un sordo. Es más, un fontanero homosexual no suma la cantidad de respeto que le debo a un fontanero heterosexual y a un arquitecto homosexual por separado. No sé si me explico... pero por si acaso lo resumo: la orientación sexual de las personas, por sí sola, me la finfla.
PEEEERO... ¿qué sucedería si el lobby esquizofrénico pretendiera hacerse con las riendas del Ministerio de Educación? ¿qué sucedería si la O.N.C.E. comenzara a abogar por los derechos de sus asociados a ejercer de taxistas? Creo que eso desafiaría la lógica de cualquiera... ¿por qué no a todo el mundo le parece grotesco el que los homosexuales hagan campaña firme sobre su capacidad de ejercer de padres?
Pero vamos a ver. Un ciego no puede conducir, luego casi mejor que no se haga taxista. Un esquizofrénico percibe el mundo que le rodea de forma muy particular (qué coño, voy a atreverme a decirlo: percibe lo real y muchas cosas que no lo son). ¿Con esto diciendo que arrojemos a los ciegos por un acantilado y que apedreemos a los esquizofrénicos? No, no señor. Los ciegos y los esquizofrénicos son activos muy importantes en nuestra sociedad. Y, qué carajo, son seres humanos capaces de hacer muchas cosas. Pero con limitaciones.
Lo mismo debe de aplicarse a los homosexuales: todos los derechos, menos aquellos para los que no están capacitados (por propia definición). Y sé que tras esta sentencia muchos serán los que vengan a decirme "¿y las parejas heterosexuales que no pueden tener hijos?" "¿y los niños que se mueren de pena en los orfanatos? ¿no estarían mejor con alguien que les diera el cariño de un hogar?" "¿y los heterosexuales solteros que adoptan?".
Por partes:
- Que los heterosexuales solteros adopten me parece igualmente deleznable. Si un soltero o soltera o soltere se siente solo, que se compre un periquito. Debemos hacer primar los derechos de los niños por encima de los caprichos de los adultos. Un señor, señora o señore por sí solo, o sola o sole (con o sin mechero) NO TIENE DERECHO A TENER UN HIJO, UNA HIJA O UN HIJE. Puede tener, si lo desea, un gatito, un perrito, una escolopendra o cualquier otro tipo de animal de compañía. Pero un hijo NO.
- Los niños en los orfanatos... pues sí, es una pena. Es éste un mundo miserable en el que hemos venido a sufrir. Pero, oye, si tantos niños sufren en los orfanatos, ¿por qué nos los donamos a la ciencia o los matamos? No sé... es que normalmente, la gente que utiliza este manido argumento suele defender el aborto, la eutanasia, la investigación con células madre... "pues chico, qué más te da unos meses más o unos meses menos... te lo cargas y acabas con su sufrimiento y encima beneficias a la ciencia". Que no, hombre, que no. Que los niños no están en los orfanatos como paraguayas pochas en los puestos del mercado...
- El caso de las parejas heterosexuales que no pueden tener hijos es el único caso que veo justificado para la adopción. Y una vez más, no por el capricho de la pareja en cuestión, sino como un derecho de los niños a crecer y a ser educados y amados al calor de una familia. Los matrimonios con hijos que sufren la desgracia de la pérdida de uno de los progenitores no es asimilable al caso de una persona sola adoptando a una criatura. Me consta que entre mis lectores hay personas en esta situación y distan de ser personas incompletas. Pero ellas mismas aseguran su deseo de que su situación hubiera sido distinta. ¿Debemos condenar a los niños a una situación no deseada?
Esto último me recuerda el caso de las lesbianas de Washington. La barbaridad del caso sólo puede ser comprendida desde la extrema condescendencia que estas actuaciones suscitan en nuestra sociedad. Condescendencia fruto del retorcimiento moral al que estos grupos de presión nos vienen sometiendo de un tiempo a esta parte. Porque sí, a fecha de hoy, a casi cualquiera que les cuentes el caso de las lesbianas éstas, se sorprende y te contesta "hombre, eso ya es pasarse". Pero si seguimos por este camino... ¿quién nos garantiza que no salga alguien a defender el derecho de las madres a predefinir las taras de sus hijos como símbolo de libertad? Al fin y al cabo el argumento de poder "comprender y ayudar como nadie" ya no me parece ni a mí tan descabellado... ¿será que me está empezando a afectar tanta presión?
Bueno, y por ir acabando... ¿qué tiene todo esto que ver con las locas? Todo, lo tiene todo que ver. En este mundo ya hay cosas anormales que a ojos de cualquiera parecen normales. Las locas tienen gran parte de culpa. Los abanderados multicolor de los desfiles del Orgullo no dejan de ser enfermos mentales que hacen gala de su enfermedad, reclaman para sí derechos que no deben tener y encima fomentan la moral torticera del "todo vale". Las locas son una ofensa, y por ello, merecen la recíproca.
Las locas son una mala representación del colectivo de maricas. Aunque son las prueba más fehaciente de que la homosexualidad es un trastorno, una enfermedad y no una "opción natural". Si las locas fueran personas normales no se vestirían como gilipollas. Porque no se visten de mujer, no. Se visten de gilipollas. Para muestra, un botón:

(imagen extraída de forum.mundosonoro.com; rostro oculto para proteger la intimidad de la persona)
El sujeto de la foto es un claro ejemplo de loca. Que no digo yo que no esté en su derecho de vestir tacones, taparrabos de cuero con tachuelas, cresta, gafas de sol y un aro en la nariz como si fuera un buey. Perfectísimo derecho, oiga, no diré yo lo contrario. Ahora, que este tipo venga a decirme que es normal... mire usted que por ahí no paso. Y si alguien me pide que defina "normal", lo haré, una vez más, acudiendo al amparo del DRAE:
normal.
(Del lat. normālis).
1. adj. Dicho de una cosa: Que se halla en su estado natural.
2. adj. Que sirve de norma o regla.
3. adj. Dicho de una cosa: Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.
Fijémonos en las primeras tres acepciones (hay más, pero son referentes a la Geometría, y aunque estamos hablando de desviaciones éstas no son matemáticas).
Me digan ustedes si el tipo de la cresta se halla en su estado natural... bueno, bien mirado, casi. Porque está prácticamente en pelotas... ¿y qué hay más natural que eso? Lástima de las gafas, los guantes, la cresta, el colgante del cuerno, los tacones y el taparrabos, porque si no, podríamos deducir que es "normal" según su primera acepción.
Miremos la siguiente acepción: "que sirve de norma o regla". Eso ya depende del juicio de cada uno... yo, personalmente, para mis hijos, prefiero que sirva de norma o regla alguien que no tenga estas pintas. Si, ya sé que esto es discutible pero... ¿alguno de ustedes, lectores, tomaría a este personaje como norma o regla? Y ya no hablo de sus hijos... hablo de ustedes.
Claro, que la tercera acepción es la madre del cordero: "Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano". Es decir, que con cambiar las normas fijadas de antemano, pues ya podemos calificar algo de "normal" sin temos a equivocarnos. Y en eso, están estos individuos, queridos amigos... en cambiar "la norma fijada" para que cualquier cosa nos parezca "normal".
Poco queda para el día en el que se corten las calles de nuestras ciudades para que cientos de hombres salgan a las vías públicas con sus mascotas enganchadas a la picha, como signo de su orgullo zoofílico y de su reivindicación de iguales. Poco queda...
Menos mal que, hasta que llegue ese día, Joaquín Sabina nos mantendrá en vilo con su poesía. Y ya hablaré de esto otro día...
8 comentarios:
Me da la impresión que eres un facha. Más tolerancia, por favor. Insulta desde la tolerancia. Yo, como síntoma de mis infinitas ansias de paz, abogo por la defensa del orgullo necrófilo. Es una actividad placentera como otra cualquiera y no debiera estar vinculada a la imagen de personas con inteligencia social limitada. Basta ya de opresión y de mostrar a los necrófilos como personas introvertidas u oscuras. No es ninguna enfermedad; igual que algunos le gusta la carne y a otros el pescado, a los necrófilos les gusta el detritus. ¿Por qué una persona no puede tener esa orientación sexual? ¿Por qué no puede ser libre de airear los muertos que esconde en su armario? Disfruta En Paz. Libérate
Inconmensurable. Aunque un poco largo, larga o large
Yo quiero que el "día del orgullo" haya encierros, que es algo muy nuestro.
Salen de cibeles, suben Gran Vía y pasando por Chueca los pueden encerrar en una camioneta del desfile. Porque a ver quién tiene cojones y fondo físico para correr hasta Ventas.O no, inventemos el encierro maratón-maricón. Porque con la cantidad de farlopa que corre esa noche por los visitantes de la fiesta alguno podría correr hasta Pamplona sin parar. Y con tacones...
estos maricones.. eh? que cosas tienen..
Esto del orgullo gay me recuerda a cuando el madrid gana la liga y miles de descerebrados, transitorios o permanentes (muchos permanentes) se echan a la calle como si se hubiera proclamado la III República para celebrar que un año más, hay 3 ó 4 hijos de puta que se están forrando con una nueva clase de opio para la plebe.
Dentro del rebaño de la simpleza, me gustaría saber quien está más trastornado:
A. si la jauría de homosexuales que invanden Madrid el día del Orgullo
B. la manada de peleles que tienen un subidón porque su equipo (son dueños del mismo, acaso?) han ganado un juego que cualquier extraterrestre juzgaría de cuanto menos extraño: una panda de monos dando patadas a un objeto esférico
C. el autor de este blog, que no se sabe si es realmente intransigente y facha, o simplemente populista y sensacionalista tocando temas tabú con descaro e insulto, con objeto de atraer tráfico a su página en internet. Seguro que ni siquiera lo piensa, y si lo piensa, perdonenlé, ya que la culpa es del sistema educativo al que fueron sometidos sus padres. El mundo existe más allá de las narices de uno, quiera verse o no.
Juzguen ustedes y elijan letra en este test de inteligencia para retrasados y trastornados.
querido dorian gris, me alegro por ti porque esas cosas sólo se pueden escribir con una berenjena metida por el ano, tanta tontería y tanta berborrea junta sólo puede ser reconocida a un rojo y maricón. Ya que los maricones son, o sois perdón, según dices tú, un tema tabú, os meteís otra berenjena en la boca, que a parte de daros mucho gusto creyendo que os comeis el pene de vuestro compañero de trabajo, asi os callaís y dejais de cagar por la boca también. Por lo menos los machos usamos el culo para cagar y tirarnos pedos que es para lo que sirve
Risas mil con este post.
Seguro que tienes una contradicción interna. La fobia a los homosexuales es generada por la inseguridad del que la profesa
El peligro de internet es dar voz a quien debería haber nacido mudo!!
Q pena más grande!
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